Calor del Verano

Tenemos un equipo frigorífico funcionando correctamente y, de repente, llega el calor del verano y el equipo ¡deja de funcionar!

Los equipos frigoríficos necesitan de un mantenimiento y de unos cuidados  para que puedan seguir funcionando sin problemas y un mantenimiento principal és el de prepararlo para la entrada del verano con sus temperaturas extremas. El no preveer el mantenimiento pre-verano puede ocasionar paradas del equipo con la consiguiente mala conservación de los productos refrigerados o la parada del equipo de producción.

PARADA POR PRESIÓN ALTA

La parada por presión alta de un circuito frigorífico és la intervención más común en los equipos frigoríficos que no han sido mantenidos en la primavera.

La causa suele ser la acumulación de suciedad en el condensador que se incrusta por el propio uso o funcionamiento del equipo. La solución pasa por la limpieza del condensador antes de que llegue el calor extremo del verano.

También podemos encontrarnos con equipos que nos saltan por alta presión debido a una carga excesiva de gas refrigerante. Si el equipo se ha cargado con gas refrigerante en invierno, puede ser que el operario no haya tenido en cuenta la capacidad de gas refrigerante en el equipo y lo haya sobrecargado. Durante el invierno, con presiones de condensación bajas, el sistema ha funcionado correctamente. Pero al llegar el calor del verano, el líquido refrigerante no cabe en el recipiente acumulador de líquido y pasa a acumularse en el condensador provocando un pérdida de eficiencia y la subida de presión de condensación hasta que el equipo se para.

Finalmente, tambien podemos tener un equipo frigorífico en el que falla algún elemento del condensador, por ejemplo un ventilador. En invierno no nos hemos dado cuenta de la avería porque el equipo funcionaba correctamente con el resto de ventiladores pero al llegar el verano y el aumento de temperatura exterior, el equipo encuentra a faltar el ventilador averiado. 

 

BAJADA DEL RENDIMIENTO FRIGORÍFICO

En verano tenemos una bajada del rendimiento frigorífico debido a que las altas temperaturas del ambiente obligan a los equipos frigoríficos a trabajar con unas presiones de condensación más elevadas y esto influye directamente en el rendimiento.

Un condensador sucio, a parte de la parada del equipo, nos provocará un aumento del consumo eléctrico del equipo con lo que los trabajos de limpieza del condensador siempre se veran compensados económicamente.

 

MANTENIMIENTO PREVENTIVO

Todos estos problemas se solucionan con un mantenimiento preventivo antes de que llegue el verano. Personalmente recomiendo que la primavera es un buén momento para este mantenimiento.

Un profesional frigorista nos revisará los elementos que intervienen en la condensación comprobando que los ventiladores, bombas, etc funcionan correctamente.

Igualmente nos comprobará si la carga es excesiva, junto con la correcta regulación de los presostatos de alta. Nos parará la condensación para ver como reacciona el sistema y si los presostatos regulan a la presión correcta.

Finalmente realizará una limpieza exhaustiva del condensador para dejarlo preparado para el verano y sus altas temperaturas.